Un accidente provoca la muerte de uno de los cigoñinos de Carbonero
Este comunicado es uno de esos que, aunque es necesario hacerlo, nunca apetece escribir.
La Naturaleza es, no cruel, como suelen decir, es simplemente natural, la pura realidad. En la Naturaleza se dan, continuamente, una sucesión de acontecimientos que han de ocurrir para que las distintas especies evolucionen y se vayan adaptando mejor a su entorno, para poder dar lugar a que las generaciones posteriores estén mejor preparadas. Y por consiguiente desde nuestro punto de vista de humanos, sociales y sensibles, no somos capaces de encajar que, para que los distintos taxones avancen evolutivamente, es necesario que la crudeza de la vida vaya grabando y labrando su genética, acosta de, según nuestro sentimiento, las distintas situaciones no deseadas por nosotros.
El domingo día 15 de este mes de junio de 2025, uno de los cuatro pollos de cigüeña blanca que se encontraban en el nido de Carboneros, cayó por accidente al vacío y debido a que aún sus alas no estaban con el desarrollo suficiente para planear o amortiguar el choque contra el suelo, falleció por traumatismo.
Los vecinos preocupados y colaboradores con todos los temas que concierne a sus cigüeñas, comunicaron el hecho a las autoridades de Carboneros, quien se pusieron rápidamente en contacto con el equipo de cigüeñas de Erithacus Sur- SICE, quienes rápidamente pusimos en marcha el protocolo, que para estos casos tenemos.
Se tomaron fotografías de cadáver y de las marcas identificativas científicas que el ejemplar portaba, con el fin de ver que pollo había sido y que daños tenía. Posteriormente se revisaron las imágenes de la cámara Web y se pudo averiguar lo ocurrido.
No ha sido un golpe de calor, (lo más probable con estas temperaturas), tampoco una disputa entre los hermanos, (situaciones frecuentes), solo ha sido un movimiento en falso y perdida de equilibrio, lo más natural y accidental que podía haber ocurrido.
Este acontecimiento, para nosotros, los humanos sensibles, no tiene razón de ser, pero viéndolo desde el punto de vista de la ciencia, quizá ésta y otras situaciones similares, que acaban en tragedia, estén colaborando en tener unas cigüeñas más preparadas para su estancia en el nido, para que su instinto les haga saber que han de colocarse en zonas más centradas en el nido, que han de moverse con más delicadeza y cuidado. En concreto que siga fraguándose una selección natural para que cada vez estén más preparadas para afrontar la vida. Tengamos en cuenta que a los juveniles de las especies de animales, excepto a los humanos, sus progenitores aunque cuiden de ellos no los superprotegen, como nosotros, en ellos han de tener desarrollado el instinto de autoprotección y eso es esencial en las primeras etapas de vida.
Saludos cordiales
Juan Manuel Miguel Pinés.
Coordinador del equipo de seguimiento y marcaje de cigüeña blanca del G.A:C. Erithacus Sur- SIECE
