Seguimiento aguilucho cenizo

Desde SIECE, intentamos   salvar las pocas colonias de aguilucho cenizo (Circus pygargus) que quedan en la provincia de Jaén. Lucharemos por salvar de la extinción a esta emblemática especie.

La estima poblacional con la que trabajamos  sólo alcanza las 75-80 parejas reproductoras en Jaén, con pérdidas dramáticas en colonias históricas que en ocasiones han superado varias decenas de parejas en espacios muy concentrados de una misma parcela. Por lo tanto, consideramos que la salud de las densidades de esta especie se encuentra en entredicho, mas aún cuando ha llegado a superar, en conteos de años anteriores, las 200 parejas en la provincia de Jaén.

 

Por la fenología del cereal de ciclo corto y las vicisitudes del tiempo (ha sido un año de sequía temprana y muy elevadas temperaturas), la recogida del cereal, aunque acorde a otros años, se ha adelantado alrededor de 10 días más de lo habitual, y han sido muchas las fincas que empezaron a cosechar a principios de junio. Todo el cereal estaba cosechado alrededor del 5 de julio. Este adelanto en la fecha de recogida ha propiciado tener que actuar en la práctica totalidad de las colonias de aguilucho cenizo.

La Administración, en contra de los criterios establecidos en el protocolo de actuación del proyecto del aguilucho, optó por saltarse todos los pasos marcados, siendo los siguientes en orden de prioridad:

  • 1. Retrasar la cosecha
  • 2. Dejar sin cosechar los rodales
  • 3. Elevar la altura de corte de las zonas con nidos
  • 4. Cercar los nidos
  • 5. Retirada temporal de la nidada
  • 6. Traslado de la nidada a otros cultivos
  • 7. Traslado de pollos y huevos al CREA

En la inmensa mayoría de las actuaciones, la primera y única opción ha sido la última de las que se adoptaban en dicho protocolo, en la que la falta de implicación conlleva la retirada de nidadas del medio natural para llevarlas al CREA y criarlos de manera artificial, para luego liberarlos por la técnica de hacking.

Consideramos la elegida como la peor de las opciones, pues el CREA en esas fechas ya tiene una elevada carga de trabajo con otras especies que, igualmente, deben ser atendidas. Además, el dinero invertido es mucho mayor que el que puede suponer la compra de cereal en pie, y las garantías de supervivencia son mucho mayores en campo que en crianza campestre. Han realizado hacking, pero lo han hecho con absoluto secretismo, pese a que en los medios de comunicación se valora como éxito el trabajo realizado y posterior liberación (véase nota de prensa).

 

Sin embargo, en valores absolutos de supervivencia, han realizado una labor nefasta para el manejo de una especie, ya que llevar el 90% de las nidadas a proyectos de hacking es condenar al aguilucho cenizo a la extinción en los próximos años. Consideramos el hacking una opción válida para los huérfanos y pollos que no tienen otra salida viable, pero jamás, como planteamiento de recuperación de una especie, puesto que la enseñanza de los padres es fundamental para la supervivencia de las aves.

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