Félix de Azara
España, es cuna de grandes y reconocidos naturalistas desde que, Félix de Azara, (Félix Francisco José Pedro de Azara y Perera), 18 de mayo de 1742 – 1821, de carrera militar, que llegó al rango de General. Fue elegido para formar parte de los comisarios encargados de delimitar con precisión las fronteras españolas con las portuguesas, en el continente Americano, marchando a Sudamérica en 1781 donde permanecería durante 20 años. Fue en América y concretamente en Paraguay donde, al disponer de tiempo libre, comienza a explorar zonas y se le despierta en él interés por descubrir la flora y la fauna del lugar; decidió apuntar sus observaciones y esperar a acabar sus otras obligaciones para publicar los trabajos. Así, desprovisto de conocimientos científicos, se dedica al estudio de los mamíferos y las aves que encuentra. La única bibliografía de la que dispone es una traducción al español de las obras de Buffon (1707-1788).
Azara está convencido de que los animales descritos por Buffon son los mismos que él se encuentra en América. A partir de ese momento, en cuanto descubre diferencias, lo que ocurre a menudo, critica rigurosamente al naturalista parisino y más aún a Charles Nicolas Sigisbert Sonnini de Manoncourt (1751-1812) quien dio a Buffon los datos sobre los pájaros de la Guayana.
Azara describió 448 especies, de las cuales la mitad eran nuevas.
Azara no trajo animales disecados, únicamente sus manuscritos sobre los mamíferos y reptiles del Paraguay y del río de la Plata (Apuntamientos sobre la historia natural de los quadrúpedos del Paraguay y Río de la Plata, Madrid, 1802), los Apuntamientos para la historia natural de las Paxaros del Paraguay y Rio de la Plata (tres volúmenes, Madrid, 1802-1805). Haciendo prueba de gran generosidad, el mismo Sonnini tradujo la obra al francés en 1809 bajo el título Voyages dans l’Amérique méridionale, par don Félix de Azara (cuatro volúmenes, de los cuales el tres y el cuatro corresponden a los «Páxaros del Paraguay», y atlas, París).
Gustav Hartlaub (1814-1900) editó en 1837 un índice de las especies de aves descritas por Azara. Varias especies le fueron dedicadas, como el pájaro Synallaxis azarae, (cuyo nombre común es pijuí de Azara, también denominado chamicero piscuís, pijuí de ceja canela, cola-espina de Azara o güitío de Azara, es una especie del orden de los paseriformes de la familia Furnariidae perteneciente al numeroso género Synallaxis. Es nativa de la región andina de Sudamérica), por Alcide Dessalines d’Orbigny (1806-1876) en 1835 y los roedores Dasyprocta azarae por Martin Lichtenstein (1780-1857) en 1823, Akodon azarae Johann Fischer von Waldheim (1771-1853) en 1829 y Ctenomys azarae por Michael Rogers Oldfield Thomas (1858-1929) en 1903. También la «comadreja overa», una zarigüeya americana, recibió el nombre Didelphis azarae por Hershkovitz en 1969, pero se la conoce más por Didelphis albiventris.
También se le ha dedicado una cresta en la Luna, la Dorsum Azara en el 26.º 42′ N y 19.º 12′ O de unos 105 km de longitud. La ciudad de Azara en la provincia de Misiones fue nominada en su memoria por su trabajo en la región. En la Ciudad de Posadas (también en la provincia de Misiones, Ar) la primera y centenaria Escuela N.º 1 lleva su nombre junto a una calle en el casco histórico de la ciudad.
Junto a José Artigas establecieron pueblos en las fronteras entre Uruguay y Brasil, cuya fundación más importante fue el pueblo de Batoví. Su carácter crítico, como buen naturalista, le llevó a rechazar, en 1815 la Orden de Isabel la Católica en protesta por los ideales absolutistas que reinaban en España con Fernando VII.
La abreviatura «Azara» se emplea para indicar a Félix de Azara como autoridad en la descripción y clasificación taxonómica de los vegetales. Se usa el nombre de Félix de Azara como referencia debido a que fue el autor de la publicación del libro Viajes por la América Meridional en 1809, aunque los capítulos del libro referentes a las plantas fueron escritos por el naturalista checo Taddeus Peregrinus Haenke.
Por sus contribuciones a la historia natural, Azara fue alabado por el mismo Charles Darwin, quien lo cita infinidad de veces en sus trabajos, en especial El viaje del Beagle y El origen del hombre. Varios historiadores han investigado la figura del militar y coinciden en la creencia de que Darwin viajaba con un ejemplar de Viajes por la América Meridional que el oscense había publicado a principios del siglo XIX a su regreso de América, tras dos décadas de observación. De hecho, el propio Félix de Azara se planteó la posibilidad de la evolución de las especies antes que Darwin, aunque no generalizara sus conclusiones.
25 de agosto de 2024
Juan Manuel Miguel Pinés
