Ataques de los pájaros o intento de supervivencia

En los últimos días hemos estado viendo en todo tipo de noticias: locales, regionales, nacionales, y sobre todo en redes sociales, lo que han difundido como ataques de pájaros a los humanos.

 

Desde La Sociedad Ibérica para el estudio y Conservación de los Ecosistemas SIECE, queremos informar de lo que realmente ocurre.

 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que varias especies de aves, son capaces de defender sus nidadas de los potenciales predadores, ya sea, a los que van con fines realmente predatorios o a los que solo, pueden perturbar la paz de la zona de cría. En este caso la actitud que presentan las aves con respecto al potencial peligro para su prole es disuadir a los que invaden su territorio, mediante entradas al animal o persona que quieren expulsar de su zona.

Aclaremos que las aves de las cuales estamos hablando son de la especie rabilargo ibérico conocido en el mundo científico como (Cyanopica cooki), ave perteneciente a la Familia Corvidae, Orden Paseriformes. Es una especie endémica de la península Ibérica y que solo ocupa desde el centro peninsular hacia el Sur-Oeste de Iberia. Es un ave catalogada como protegida, entre otras cosas por ser un endemismo ibérico y por lo tanto no existir en ninguna otra parte del Mundo. Aunque hay otra especie muy parecida en una pequeña área de Asia, que comprende la unión de China, Japón, Corea, Mongolia y Rusia; y que durante mucho tiempo se consideraron con la ibérica una solo especie.

 

Lo que ha ocurrido estos días en Linares, obedece a una mala gestión ambiental municipal y a una mala interpretación de los hechos por desconocimiento de los valores ecológicos y la falta de conocimiento de la etología; todo esto sin intención alguna por parte del Ayuntamiento ni de los ciudadanos.

 

Ante la cantidad de barbaridades vertidas en todo tipo de opiniones y noticias, dos miembros de SIECE, (un biólogo y un anillador científico de aves), decidieron personarse en el lugar de los hecho para averiguar el verdadero problema y la causa desencadenante del mismo.

 

No se tardó mucho en vislumbrar la causa que origina el problema. Nada más aparcar del  vehículo y bajarse los dos especialistas en ornitología, en la esquina Avenida Mª Auxiliadora con Calle La Cruz, se averiguo lo que ocurría y cual era el origen de ello.

 

Lo primero que se observó fue a un grupo de gatos domésticos, deambulando, por el bode del terraplén que circunda al bonito e interesante bosquecillo que hay en el colegio Los Salesianos. Estos gatos domestico-cimarrones, se encuentran en la zona debido a lo que se ve a simple vista: aporte de comida y agua; para mantener lo que llaman colonias de gatos, que no dejan de ser más que focos de infección y parásitos. Por no hablar de las irregularidades legales que conllevan, pero esto es otro tema que algún día trataremos. 

 

1º.- Empezaremos por decir que el hecho de que se coloque comida y agua en puntos fijos, hace atraer, no solo a los gatitos. También atraen a ratas, ratones y a aves que son omnívoras y por tanto comen comida para gatos.

 

2º.- Cuando estas aves omnívoras tienen un punto fijo y constante de alimento y agua y se dan las condiciones de hábitat favorable, como es el caso del bosquecito con la variedad de arboles que hay, en la zona mencionada, suelen elegir esos sitios para instalar sus nidos.

 

3º.- Si tenemos en cuenta que los gatos son predadores de aves y principalmente de pollitos de aves dentro del casco urbano; y que las aves protagonistas de esta historia, son conocedoras de ello. Y además como córvidos son capaces de defender a sus crías de potenciales peligros. Los progenitores, harán todo lo posible para expulsar de esa zona a los gatos para evitar que se coman a sus polluelos.

4º.- Los gatos no se irán, porque no tienen dueño ni casa, ellos viven en la calle, incentivados por el aporte voluntario y constante de comida y agua. Con lo cual los rabilargos adultos tienen que estar en constante tensión expulsando y cuidando que sus pollitos no caigan en las fauces de los gatos. Esto hace que las aves tengan una continua tensión y como se dice el argot taurino, estén calientes. Como ejemplo podemos poner el caso de cuando vamos al campo y estamos cerca de una vacada si pasamos nosotros cerca pueden que los animales nos miren y no hagan el menor gesto de embestirnos; pero si llevamos un perro y ese perro les ladra e increpa a las reses, es fácil que cuando se caliente, intenten ir a por nosotros.

 

Esto último es lo que está pasando en Linares.

 

Juan Manuel Miguel Pinés

Anillador Científico del CMA

Coordinador del G.A. Científico Erithacus Sur

Miembro de la Sociedad Ibérica Para el Estudio y Conservación de los Ecosistemas (SIECE)

 

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