AGRESIÓN AL MEDIO AMBIENTE EN JAÉN
El poco respeto de algunos agricultores hacia el medio natural y sus habitantes llega hasta límites nunca imaginados, típicos de personas egoístas que no respetan las leyes que le dictan los organismos que a su vez le conceden ayudas agrarias, a las cuales no tienen ningún reparo en acogerse y con la poca vergüenza de creerse aptos y merecidos de ellas. Estos individuos se pueden calificar de corruptos al estar cobrando ayudas que son incompatibles con estos atentados a la biodiversidad e igual de corruptas se puede llegar a calificar a las Administraciones que no sancionan y dan un castigo ejemplar a estos agricultores, que manchan el buen nombre de las personas que se ganan la vida con la noble profesión de la agricultura.
Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres.
“Artículo 3. Fines.
Son fines de la presente Ley:
a) La preservación de la biodiversidad garantizando la supervivencia de las especies mediante la protección y conservación de la flora y la fauna silvestres y sus hábitats, así como la ordenación de sus aprovechamientos.
b) Garantizar el derecho de todos al uso y disfrute del medio natural como espacio cultural y de ocio, susceptible de aprovechamientos que fomenten el desarrollo sostenible, y transmisible a las generaciones futuras.”
“Artículo 7. Régimen general de protección.
c) Destruir, recoger, cortar, talar o arrancar, en parte o en su totalidad, especímenes naturales de la flora silvestre, así como destruir sus hábitats.
Todo comienza tras una rutinaria salida al campo, cuando observamos varias encinas decrépitas y otras muertas en un olivar de Aldeahermosa, (una de las tres aldeas de Montizón, Jaén), a pocos metros de la población.
En una revisión para intentar saber el motivo de dichos efectos, observamos que todas las encinas dentro de una misma finca se encuentran gravemente dañadas por un instrumento cortante (hocino, hacha, etc.), con un corte perimetral profundo y muy próximo al suelo, que daña todo el cambium o sistema de transporte de la savia, con la consiguiente falta de circulación de los nutrientes, y como tal, el origen de enfermedad al árbol, e incluso causa de su muerte.
Se detectan más de 30 pies de encinas existentes en dicha finca y que comprenden edades entre los 50 y 200 años.
Desde SIECE, no vamos a permitir que este tipo de actos se sigan cometiendo y por ello vamos a presentar denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente, personándonos como acusación particular.
De la misma manera se exigirá una sanción acorde a la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres, tipificado dicho acto como hecho muy grave y que puede suponer sanciones entre los 6.000 y 60.000€ por árbol afectado y la restitución de los daños producidos.
Además, puesto que se trata de fincas que no miran por el patrimonio social de nuestro entorno, se va a solicitar la supresión de toda ayuda pública que pudiese ser beneficiaria la misma.
De la misma manera, se revisarán más fincas de la propiedad, si procede, para valorar una posible actuación similar y aplicar así la misma sanción.
Se emitirá carta informativa a la Comisión de Medio Ambiente de la Unión Europea para que tenga conocimiento de estos hechos aislados y de la misma manera actúe al respecto.
El anillado manual de más de 30 encinas en una sola finca a pocos metros de la población, junto a un camino transitado, y valorando el tiempo que hay que emplear en ejecutar el acto, hace indicar que este ha sido realizado por la propiedad de la finca o por mandato de ella.
Desde SIECE esperamos que las Administraciones con competencias en el tema, tomen las medidas adecuadas, que sirvan de ejemplo para que no se repitan dichos actos. Solo así se podrá salvaguardar el merecido derecho a seguir recibiendo las ayudas agroambientales por parte de la Unión Europea. Y finalmente se haga justicia con tantos y tantos agricultores decentes y legales, que podrían sentirse perjudicados con estos actos que cada día son menos puntuales.





