Alerta del riesgo ecológico de explotar la madera tras los incendios de Caminomorisco y Jarilla

Comunicado de SIECE

En los últimos días, diversas organizaciones ecologistas han manifestado su profunda preocupación ante la decisión de la Junta de Extremadura de permitir el aprovechamiento de madera dentro de los perímetros de los incendios forestales de Caminomorisco y Jarilla. SIECE se suma de forma rotunda a estas denuncias y desea expresar su firme posición con el más absoluto respaldo a las reivindicaciones planteadas por ADENEX, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción, Ecologistas Extremadura, GRUS, AMUS y SEZ.

 

  1. No al aprovechamiento económico inmediato de la madera quemada

Permitir la tala y extracción comercial de madera en zonas afectadas por incendios supone, en muchos casos, eliminar ejemplares que —aunque con daños visibles— aún conservan capacidad de regeneración o funciones ecológicas esenciales (como protección del suelo, retención hídrica o refugio de biodiversidad). En particular, en el incendio de Jarilla, donde predominan especies de frondosas (robles, castaños) con cierta resistencia al fuego, la tala indiscriminada puede causar un daño irreversible superior al producido por el fuego mismo.

 

SIECE exige que cualquier aprovechamiento forestal en zonas afectadas cumpla con criterios estrictos, basados en informes técnicos independientes que acrediten la imposibilidad de recuperación natural de esos árboles. Sólo en esos casos podría valorarse alguna compensación, y siempre ligada a operaciones de restauración forestal efectivas y perdurables.

 

  1. Prioridad absoluta a la restauración ecológica

Las políticas de emergencia aprobadas por la Junta deben dar un giro radical hacia la restauración ecológica, y no estar dictadas por pugnas económicas. El daño sobre la estructura del ecosistema (suelo, micorrizas, diversidad vegetal y animal, conectividad ecológica) exige actuaciones que restituyan los procesos naturales, no que los colonicen con planteamientos meramente productivos.

 

En ese sentido, SIECE reclama:

 

  • La elaboración urgente de planes forestales de restauración participativos, con dotación presupuestaria adecuada y supervisión por expertos independientes.
  • Que los recursos generados por cualquier aprovechamiento forestal —si finalmente son autorizados en casos muy excepcionales— se reinviertan íntegramente en la recuperación de las zonas afectadas.
  • Que las actuaciones de defensa del suelo y control de la escorrentía (como aterrazamientos, diques escalonados, movimiento masivo de tierras) sean evaluadas ambientalmente y solo empleadas como último recurso, prefiriéndose técnicas más suaves como el mulching, fajinas de madera quemada, regeneración asistida, etc.
  1. Revisión normativa y mecanismos de control

SIECE comparte la preocupación de las organizaciones que han denunciado que las modificaciones normativas recientes —por ejemplo, las medidas urgentes de la Junta o la inclusión de cultivos leñosos en suelo forestal mediante el proyecto Mosaico— pueden crear incentivos perversos, favoreciendo que se aproveche un incendio para generar beneficios o reclamos de compensación.

 

Por lo tanto, solicitamos:

 

  • La revisión inmediata de las regulaciones que permiten actuaciones sin control riguroso dentro de perímetros incendiados.
  • Que solo los propietarios con planes de gestión forestal certificados y evaluados puedan acceder a compensaciones, y únicamente por los árboles claramente irrecuperables.
  • Que en ningún caso se autoricen cultivos leñosos en suelos forestales recién quemados hasta que estos se consideren restaurados y funcionales ecológicamente.
  1. Participación social y órganos consultivos

Es inadmisible que se adopten decisiones de alto impacto ambiental sin la participación real de la sociedad y los agentes técnicos y que se prescinda del papel de los órganos asesoras previstos (como el Consejo Asesor de Medio Ambiente).

 

SIECE exige que:

 

  • Se convoque de inmediato el órgano consultivo correspondiente y se actualice su integración, garantizando presencia científica y de la sociedad civil.
  • Las decisiones en zonas incendiadas se sometan a procesos abiertos donde puedan intervenir asociaciones, ayuntamientos, técnicos locales y expertos en restauración.
  • Se garantice transparencia total: todos los informes técnicos, cartas de autorización, planes de actuación y justificaciones ambientales deben hacerse públicos.

En conclusión, desde SIECE hacemos un llamamiento público a la Junta de Extremadura para que cambie de rumbo: abandonar cualquier planteamiento centrado en beneficios económicos inmediatos a costa de la naturaleza y adoptar una estrategia ecológica, responsable y participativa de recuperación de los ecosistemas dañados.

 

Quedamos atentos a convocatorias públicas, consultas ciudadanas y espacios de diálogo que contribuyan a que las decisiones no sigan dando la espalda al medio ambiente.

Atentamente,
Sociedad Ibérica para el Estudio y Conservación de los Ecosistemas (SIECE)

Fuente imagen: juntaex.es
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